Las incrustaciones estéticas en CDMX son restauraciones dentales diseñadas para reparar dientes con caries o fracturas moderadas. Se fabrican a medida y se colocan sobre la parte dañada del diente, devolviendo su forma, función y apariencia natural.

Existen diferentes tipos de incrustaciones según el material y la extensión: inlays (para pequeñas áreas), onlays (cuando cubren una cúspide) y overlays (cuando abarcan la superficie completa del diente). Los materiales más comunes son la resina compuesta y el disilicato de litio, por su durabilidad y estética.
Entre los beneficios destacan su alta resistencia, ajuste preciso, aspecto natural y menor desgaste del diente original en comparación con una corona completa. Además, ofrecen una excelente durabilidad si se cuidan adecuadamente.
Se recomiendan cuando un diente presenta una caries amplia o daño estructural que no puede repararse solo con resina, pero que no requiere una corona completa. Son una alternativa conservadora y estética para restaurar dientes posteriores.
El proceso incluye la eliminación del tejido dañado, la toma de una impresión digital o física y la fabricación personalizada de la incrustación. Finalmente, se adhiere al diente con un cemento especial que asegura su estabilidad y apariencia natural.
Después de la colocación, se recomienda mantener una buena higiene bucal, evitar morder objetos duros y acudir a revisiones periódicas para asegurar su correcta adaptación y durabilidad.